Vestigio
•Miércoles 05• Soñé que me encontraba en un cuarto de baño, de pie frente al lavatorio, lavándome las manos sin parar. El baño estaba iluminado por una luz cálida, casi sirviendo de cobijo en ese pequeño espacio claustrofóbico. Nada más que el lavatorio. No había ducha, inodoro ni espejo. El sueño consistía solo en eso: lavarme las manos, hasta que desperté. Tuve ese sueño el lunes y hoy miércoles se repitió con exactitud. El martes había tenido otro sueño simple: dos sillas blancas enfrentadas con un fondo negro. Una escena estática. •Viernes 07• Ayer no soñé. Hoy, en cambio, tuve un sueño peculiar: en medio de un fondo en penumbra se encontraba erguido el cuerpo de una persona decapitada, vestido con un smoking negro. Sostenía una pequeña caja de madera que abría y cerraba continuamente. Abrir y cerrar, abrir y cerrar. Luego desperté. •Sábado 08• Una vez más me encuentro frente al lavatorio. El sueño consistía en las mismas descripciones de la primera entrada de este diario, aunque c...

